La trata de personas es una violación a los Derechos Humanos. Consiste en el ofrecimiento, la captación, el traslado, la recepción o acogida de personas con la finalidad de explotarlas. Para lograr esta explotación las personas son retenidas mediante amenazas, falsas deudas, mentiras, coacción y violencia.

Debemos estar atentos cuando alguien advierte que es obligada/o o amanezada/o a realizar tareas de manera frecuente. Al respecto los siguientes indicadores pueden señalar que una persona es víctima de Trata:

  • Dice tener poco contacto con su familia
  • No posee documentos de identidad, o en manos de otra persona
  • Se encuentra con capacidad limitada de movimientos o privado de su libertad
  • Vive en el mismo lugar donde trabaja
  • No posee o maneja dinero
  • Desconoce la ciudad y/o país donde vive
  • Tiene lesiones visibles
  • Muestra signos de angustia o temor

En el caso de Niños, Niñas, y Adolescentes, habremos de prestar atención a la interrumpción en la asistencia a sus actividades escolares o extraescolares. Por ejemplo, en zonas rurales los niños, niñas, adolescentes y jóvenes suelen ausentarse de manera prolongada durante las épocas de cosecha, esto puede indicar su participación en las tareas agrícolas. Estar atentos a los siguientes indicios que pueden señalar que un niños, niñas, o adolescente es víctima de trata de personas:

  • Falta a clase con frecuencia y sin explicación
  • Se escapa de su casa
  • Demuestra cambios abruptos en su forma de vestir
  • En el grupo de amigos dispone de más dinero de lo habitual
  • Vive en su lugar de trabajo o con su empleador o de sus padres
  • Vive en condiciones de hacinamiento
  • Ante las preguntas por estos indicios suele mostrar comportamientos introvertidos, ansiedad o miedo

Hay que recurrir a las autoridades de nivel provincial o nacional. Estos organismos cuentan con profesionales capacitados para dar una pronta asistencia a las víctimas.

La trata de personas es un delito que no se detecta a simple vista debido a la naturalización de ciertas prácticas. Cada ciudadano conoce su comunidad y puede establecer los lugares donde existen prostíbulos, dónde puede llegar a haber niñxs trabajando, o quintas y talleres clandestinos en los que suele haber personas migrantes explotadas laboralmente.

Es importante estar informados para detectar cualquier tipo de situación que indique explotación y denunciar a los organismos correspondientes. Estas denuncias se reciben de forma anónima y confidencial a través de la Línea 145 todos los días del año, las 24 horas.